3/07/2011

Nadie puede resistirse al cambio. Resistirse al cambio es como resistirse al paso del tiempo, una batalla perdida de antemano.
Siempre estamos cambiando, mutando silenciosamente, aunque no lo escuchemos. Cambiar es inevitable. El cambio es la esencia de las cosas, de nosotros, del universo.

¿Podemos ser los mismos si todo cambia, o somos los mismos a pesar de cualquier cambio? 
El cambio tiene sus tiempos, sus procesos. Tal vez la clave sea cambiar con el cambio. Cambio es revolución, y ninguna revolución puede ser amable, confortable, cómoda. Si no cambias con el cambio un día abrís los ojos y ves que todo cambió, y ahí estás perdido en lo desconocido.
El cambio es una cuestión de tiempo, y cuando el cambio llega no deja lugar a dudas. Cambia todo, arrasa, transforma, muta. 

El cambio es la esperanza en la desesperanza. Es confiar en que eso, como todo, también cambiará y será para mejor.

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