12/07/2010

Nunca entiendo bien aquellas historias, 
duran media vida y pasas las horas, 
poniéndole parches, buscando otras bocas, 
que te hagan sentir. 

Prometo no dar señales prohibidas, 
quedarme aquí y esconderte mi vida, 
diciendo a la gente que todo va bien, 
que cayeron tus ruinas. 

Pero dónde lo meto, 
dónde lo guardo, dónde lo suelto, 
mientras te olvido, 

todo el amor dónde lo escondo, 
que lo he intentado y no hace ni caso, 
dónde lo guardo. 
Le puse frenos, le di alas, puse muros, 
le di tiempo y no se calla. 

Siempre acabamos igual, 
quizás alguna vez ya no me duela tanto. 
Tiene que haber un lugar donde ir a parar 
y no disimularte. 
Siempre acabamos igual, 
quizás alguna vez ya no me duela tanto. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario